El Hospitales hizo el milagro al remontar ocho puntos en el último minuto. Con un Grant Lozoya que anotaba siete puntos en los últimos 40 segundos de partido.
Comenzado el primer cuarto el Albacete se marchaba en el
marcador con un Samuel Rodríguez imparable consiguiendo doce de los catorce
puntos del Albacete, pero la reacción del Hospi neutralizo la ventaja con dos
triples consecutivos del Iban Cervantes que igualaban el partido llevándose el
parcial del cuarto el Hospitalet, 23-19. Aprovechando
el descanso de Samuel, el Hospitalet encontró en Diop a su referencia. El
jugador local se hizo fuerte bajo los aros, anotando y reboteando a su antojo,
y un triple de Creus puso a los suyos con doce puntos de ventaja (43-31), poco
antes de llegar al descanso.
Reaccionó el Albacete Basket con buenas defensas y eso le permitió reducir las
distancias para llegar al descanso 47-41, habiendo reducido una diferencia que
había complicado el partido.
El tercer tiempo fue fatal para el Hospi que veía como el Albacete se escapaba en el marcador endosándole un parcial de 10- pero en un momento que el Albacete se descentro el Hospi volvía al encuentro poniendo el marcador 64-66 a falta de cinco minutos Sin embargo, el Albacete no iba a ceder la iniciativa en el marcador y de nuevo iba a martillear desde el perímetro. Otro triple de Ortiz, uno de Ejim y otro de Samuel, sentenciaban el partido a poco para el final. El gran acierto en el triple de Ortiz y Samuel, con nueve triples entre ambos, parecían decantar la balanza para los albaceteños, que ganaban de doce a falta de dos minutos y medio (64-76).
Pero el Hospitalet no iba a rendirse. Entraba en el último minuto perdiendo de ocho, pero un triple de Iván García, que anotaba cinco puntos seguidos, metían el miedo en el cuerpo de los de David Varela. Aún quedaba tiempo para el gran momento de lucimiento de Grant Lozoya. El jugador local anotaba dos tiros libres, y robaba una bola para machacar al contragolpe y ponerse a dos puntos (78-80). Ortiz fallaba un tiro libre y Lozoya, ni corto ni perezoso, se jugaba un triple que anotaría para mandar el partido a la prórroga. El de Pittsburg había metido siete puntos en 20 segundos y la gran ventaja que tenía el Albacete se había esfumado.
En el tiempo extra, las ventajas oscilaban entre 1 y 2 puntos para ambos equipos, en un partido que se iba a decidir por pequeños detalles desde la línea de tiros libres. Creus no fallaba desde la personal y con 8/8 y 11 puntos en la prórroga, sentenciaba el partido para los locales, que no se podían creer lo que habían remontado, en un partido que se había puesto insalvable. Creus acababa siendo el máximo anotador de los locales con 23 puntos, y el héroe junto a Lozoya, para darle la vuelta a un partido que estaba totalmente perdido.

















